¿Cual es tu pasión?
Cuantas veces hemos escuchado a la gran mayoría de personas decir: ¡No sueñes! ¡Soñar es de tontos! ¡Pon los pies sobre la tierra y has lo que debes! Nos increpan todo esto para, según ellos, quitarnos la venda de los ojos y de paso: “Hacernos madurar”.
Por ejemplo: Terminas el colegio y es menester tuyo escoger la carrera profesional que vas a estudiar. ¡Que dilema! Porque no cuentas con los elementos suficientes para elegir; sin embargo, te dan opciones de las cuales solo una es la ideal. ¿Y que hacer? Si eres solo un adolescente, un párvulo inocente que está a punto de llorar. Todos los ojos se fijan en ti, ya que de tu decisión depende tu futuro, el de tu familia y, por si fuera poco, el de tu nación ¡Válgame Dios!
El promedio de tus notas muchas veces determina la carrera a seguir. Si fuiste excelente, estudiarás medicina; si fuiste muy bueno, estudiarás ingeniería; si fuiste bueno, estudiarás…; y si fuiste malo, ¡Ya para que!
También se toma en cuenta tu inclinación hacia determinada materia. Las ciencias o las letras, dos ramas distintas en las que se suele dividir arbitrariamente tu vocación. Todo el potencial humano que posees es cercenado por estas dos sendas a seguir. “Es como elegir entre el bien y el mal, sin tener idea de cual es cual”.
Los jóvenes, en consecuencia, se sienten confundidos, asustados y limitados en su proceder. Yo me pregunto ahora: ¿Qué hubiera pasado si Pelé (El Rey del fútbol), quien nació en la pobreza (donde para olvidar el hambre que sentía, jugaba con el balón día y noche); hubiera nacido en cuna de oro, con padres adinerados y dispuestos a invertir una fortuna en su formación profesional? ¿Se imaginan a Pelé estudiando medicina? ¡El doctor mais grande do mundo!... Como sea, sin duda alguna, la historia del fútbol mundial sería totalmente distinta.
Por eso amigos y amigas, si quieren alcanzar sus sueños es fundamental saber cuales son, ¿Y como saberlo? Pues bien, todo ser humano, sin límite de edad, tiene una vocación o talento que lo diferencia de los demás, ese algo que lo apasiona al máximo cuando lo practica, y lo lleva a la plenitud de la vida, a la cumbre de lo inimaginable, donde solo llegan los valientes que siguen los designios del corazón. ¿Sintieron ese algo alguna vez? Si es así, ¡Luchen por ello sin dar marcha atrás! ¡No se arrepentirán!, y si aún no lo sienten, busquen entonces con perseverancia ese talento, esa pasión, ese fuego en su interior, donde la mecha se encuentra latente, esperando ser prendida por ustedes.
Por último, cuando lo sientan, tengan el coraje suficiente para defender sus sueños contra todo y contra todos, ya que habrán muchos detractores tras ustedes (tirándoles barro); tengan la férrea voluntad de llevarlos a cabo hasta el final y más allá si es necesario, ya que obstáculos no faltarán (lo que hace la vida tan interesante); mas cuando lleguen a la cima, sean agradecidos y ejerzan esa noble humildad (valor inapreciable) que les permitirá querer y ser queridos por los demás, y después… ¡A volar, que nadie nos detendrá!
A continuación un poema escrito por sus servidor, de todo corazón para ustedes.
El Yo Triunfador
Si sientes que caes al abismo
y crees no poder salir,
escucha la voz del optimismo
y encuentra tu razón para vivir.
Despierta ya del sueño tan profundo
y vive con pasión por tus deseos,
quiere cual filántropo al mundo
y ama cual poeta a sus versos.
No cedas ante el reto de la vida,
levanta la mirada hacia tus metas,
resiste con honor y valentía,
y alcanza sin dudarlo las estrellas.
Llora si es preciso y descuida,
siempre encontrarás un consuelo,
sabes que después de la lluvia,
suelen despejarse los cielos.
Guarda la esperanza que tengas,
cuando la verdad se anteponga,
que si todavía no llegas,
luego ya verás que lo logras.
Cuantas veces hemos escuchado a la gran mayoría de personas decir: ¡No sueñes! ¡Soñar es de tontos! ¡Pon los pies sobre la tierra y has lo que debes! Nos increpan todo esto para, según ellos, quitarnos la venda de los ojos y de paso: “Hacernos madurar”.
Por ejemplo: Terminas el colegio y es menester tuyo escoger la carrera profesional que vas a estudiar. ¡Que dilema! Porque no cuentas con los elementos suficientes para elegir; sin embargo, te dan opciones de las cuales solo una es la ideal. ¿Y que hacer? Si eres solo un adolescente, un párvulo inocente que está a punto de llorar. Todos los ojos se fijan en ti, ya que de tu decisión depende tu futuro, el de tu familia y, por si fuera poco, el de tu nación ¡Válgame Dios!
El promedio de tus notas muchas veces determina la carrera a seguir. Si fuiste excelente, estudiarás medicina; si fuiste muy bueno, estudiarás ingeniería; si fuiste bueno, estudiarás…; y si fuiste malo, ¡Ya para que!
También se toma en cuenta tu inclinación hacia determinada materia. Las ciencias o las letras, dos ramas distintas en las que se suele dividir arbitrariamente tu vocación. Todo el potencial humano que posees es cercenado por estas dos sendas a seguir. “Es como elegir entre el bien y el mal, sin tener idea de cual es cual”.
Los jóvenes, en consecuencia, se sienten confundidos, asustados y limitados en su proceder. Yo me pregunto ahora: ¿Qué hubiera pasado si Pelé (El Rey del fútbol), quien nació en la pobreza (donde para olvidar el hambre que sentía, jugaba con el balón día y noche); hubiera nacido en cuna de oro, con padres adinerados y dispuestos a invertir una fortuna en su formación profesional? ¿Se imaginan a Pelé estudiando medicina? ¡El doctor mais grande do mundo!... Como sea, sin duda alguna, la historia del fútbol mundial sería totalmente distinta.
Por eso amigos y amigas, si quieren alcanzar sus sueños es fundamental saber cuales son, ¿Y como saberlo? Pues bien, todo ser humano, sin límite de edad, tiene una vocación o talento que lo diferencia de los demás, ese algo que lo apasiona al máximo cuando lo practica, y lo lleva a la plenitud de la vida, a la cumbre de lo inimaginable, donde solo llegan los valientes que siguen los designios del corazón. ¿Sintieron ese algo alguna vez? Si es así, ¡Luchen por ello sin dar marcha atrás! ¡No se arrepentirán!, y si aún no lo sienten, busquen entonces con perseverancia ese talento, esa pasión, ese fuego en su interior, donde la mecha se encuentra latente, esperando ser prendida por ustedes.
Por último, cuando lo sientan, tengan el coraje suficiente para defender sus sueños contra todo y contra todos, ya que habrán muchos detractores tras ustedes (tirándoles barro); tengan la férrea voluntad de llevarlos a cabo hasta el final y más allá si es necesario, ya que obstáculos no faltarán (lo que hace la vida tan interesante); mas cuando lleguen a la cima, sean agradecidos y ejerzan esa noble humildad (valor inapreciable) que les permitirá querer y ser queridos por los demás, y después… ¡A volar, que nadie nos detendrá!
A continuación un poema escrito por sus servidor, de todo corazón para ustedes.
El Yo Triunfador
Si sientes que caes al abismo
y crees no poder salir,
escucha la voz del optimismo
y encuentra tu razón para vivir.
Despierta ya del sueño tan profundo
y vive con pasión por tus deseos,
quiere cual filántropo al mundo
y ama cual poeta a sus versos.
No cedas ante el reto de la vida,
levanta la mirada hacia tus metas,
resiste con honor y valentía,
y alcanza sin dudarlo las estrellas.
Llora si es preciso y descuida,
siempre encontrarás un consuelo,
sabes que después de la lluvia,
suelen despejarse los cielos.
Guarda la esperanza que tengas,
cuando la verdad se anteponga,
que si todavía no llegas,
luego ya verás que lo logras.

