
Plegarias a un amor que ya no está
Lamento haber sido tan indiferente contigo cuando más necesitabas de mí. Lamento hacerte sufrir y mostrarme tan frío, tan distante, guardándome aquel abrazo, aquella caricia, aquellas palabras de aliento que este maldito orgullo me impidió expresar.
Lamento que te fueras así, tan enojada y dolida, porque no te supe comprender cuando debí hacerlo. No eres perfecta, lo sé, pero eres mejor que yo en muchos aspectos, además de bella, tienes todo lo que un hombre desea de una mujer, y más todavía, mucho más.
Lamento decepcionarte con mis estúpidas manías. A veces soy tonto, y otras veces también, sobre todo cuando digo cosas que te hieren el corazón, después de todo lo que te tocó vivir, solo un reverendo imbécil hace lo que yo hice…perdón.
Lamento no darte el tiempo suficiente para estar contigo. El trabajo y la rutina me están matando. Si pudiera cambiaría todo para verte, escucharte, quererte. Porque cada segundo del día pienso solamente en ti, pero con eso no basta, lo se, me haces mucha falta.
Es una agonía no saber de ti, y me asusta la idea de no volverte a ver. Estoy muriendo poco a poco por dentro, y tú tan lejos. No se que hacer, te extraño tanto, y te quiero con mayor intensidad, como nunca lo he hecho en mi vida.
Siento una opresión en el pecho, que me duele demasiado, y ya no puedo más. Tengo que verte, estar pendiente de lo que haces, lo que piensas, lo que dices. El no saberlo me aterra. Disculpa si parezco un tonto, pero este tonto depende mucho de ti. Estoy en tus manos, y tú en mi corazón.
Hasta me parece sentir vibrar mi celular, que me estás llamando; pero se me parte el alma cuando veo que solo es mi perversa imaginación la que juega conmigo, a veces es muy cruel, porque en ella te veo llorando, y yo aquí sin poder hacer más nada que desesperarme.
Erika, te quiero mucho, y no puedo evitarlo. Te lo he dicho tantas veces, y te lo seguiré diciendo hasta que se me apague la vos, o te canses de mí. Me da pánico de solo pensarlo. ¿Recuerdas cuando me preguntaste si es posible que te llegue a amar? Ahora que estás tan lejos lo tengo claro: “Es imposible amar como yo te estoy amando”.
Erika, has cambiado mi vida completamente, y te doy las gracias. Se que no volveremos a estar juntos, mas donde quiera que estés te pido sólo una cosa: ¡Por favor, sé feliz!
Ah!, y una cosa más: “Feliz día de San Valentín”
Atte: Luis Cueva O.
